Además de ser un país repleto de cultura y tradiciones, México está lleno de vida y color. Si quieres ser testigo de esta riqueza, y disfrutar de un fin de semana conectado con la naturaleza, escápate a la reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca, a no más de dos horas de la Ciudad de México.

Muy cerca de la capital mexicana existe una zona boscosa conocida como la Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca, una región verde con santuarios dedicados exclusivamente a la contemplación y conservación de esta especie, durante su hibernación.

A partir de la segunda mitad de noviembre, y hasta principios de marzo, este hermoso lugar, ubicado en las montañas del Estado de México y Michoacán, se puede recorrer a pie o cabalgando. El tramo es largo, así que llega preparado: recorrerás en completo silencio grandes extensiones de coníferas, manantiales y un caleidoscopio de alas naranjas que te enamorará a primera vista.

Son tres los santuarios ubicados en el Estado de México: Santuario Ejido El Capulín, Santuario La Mesa y Santuario Piedra Herrada. Los dos primeros se encuentran en las montañas de la reserva natural, mientras que el Santuario Piedra Herrada está a las faldas del Nevado de Toluca, un imponente volcán que enmarca el paisaje.

Ya sea si decides hacer el recorrido con un tour o aparte, con tu familia o amigos, se recomienda llegar a los santuarios por la mañana, para ver cómo los rayos del sol atraviesan el follaje y crean un efecto mágico que ilumina los miles de racimos de mariposas que reposan sobre los árboles.

Una vez que logras entrar al santuario, el espectáculo no tiene comparación. En ocasiones, son tantas las mariposas que reposan sobre las ramas, que estas últimas se rompen con facilidad. Este fenómeno es de una belleza única pues, al no dejarse caer, las alas de este insecto real reflejan la luz del sol y crean un mosaico de tonalidades naranjas.

Cuando finalices el recorrido, y para añadirle sabor a tu experiencia, puedes darte una vuelta por otros dos destinos increíbles, muy cercanos a la Reserva: Valle de Bravo, un pueblo mágico con calles empedradas y fachadas llenas de color, o el Cosmovitral del Jardín Botánico, una joya arquitectónica en la ciudad de Toluca.

México es un país lleno de destinos maravillosos, así que si planeas disfrutar de una estancia única durante tus vacaciones de invierno, reserva el mejor hospedaje, y vive al máximo cada travesía en los alrededores de la Ciudad de México.

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