Sonora es el segundo estado mexicano más grande y se conoce principalmente por su extenso desierto. El desierto de Sonora es compartido por los EE.UU. y México. Lo que no sabes es que los pueblos de Sonora no solo te ofrecen una belleza natural característica de un ecosistema desértico, si no también cultura, diversión, deportes extremos o momentos íntimos y tranquilos. Así que reserva ya en el Hampton Inn by Hilton Hermosillo y prepárate para conocer los pueblos de Sonora, especialmente la fascinante historia del pueblo de Sonora, Tohono O’Odham.

Sonora es conocida por sus extensos desiertos hermosos

Hermosillo

Antes de escaparte al desierto, te sugerimos dedicarte un día a explorar las excentricidades y los placeres de la Ciudad del Sol, Hermosillo. Pasea el monumento histórico de la Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción y su Plaza de Zaragoza. Al lado encontrarás el Museo de Culturas Populares e Indígenas de Sonora, con muchas artesanías y obras de arte de diversos grupos indígenas. Los murales cuentan las historias de los indígenas en Sonora.

A una hora del centro histórico se encuentra la mejor vista y caminata ecológica. Aunque puedes subirlo en automóvil, en el Cerro de la Campana, te recomendamos hacerlo a pie para que tu experiencia sea íntegra. Apreciar la caída del sol desde este cerro podría ser la mejor fotografía de tus vacaciones. Es un lugar tan popular, que es tradición que sus visitantes escriban mensajes en el piso de este mirador.

A ti y a tu familia les va a encantar el Centro Ecológico de Sonora. Este zoológico, jardín botánico y observatorio combinado te permite explorar los diferentes ecosistemas de Sonora y observar animales de otras partes del mundo. Además, te ofrece una experiencia eco-safari o granjita infantil.

El arte y la cultura abundan en el Museo de Arte de Sonora (MUSAS).  Aquí te sentirás inspirado al evaluar y absorber obras de arte de artistas locales y nacionales. Si eres fan del béisbol, estás obligado a disfrutar de este deporte en el Estadio de Sonora, el cual es la sede de los Naranjeros de Hermosillo y además es una obra ecológica y de arquitectura asombrosa.

Si estás buscando dónde comer, el Parque La Ruina es de los lugares más concurridos y deliciosos. Además no es la típica salida a comer, ya que aquí se reúnen diversos camiones de comidas, ofreciendo desde perros calientes hasta tacos y hamburguesas. Hay algo para todos los gustos y te va a encantar el ambiente familiar.

Si para ti unas vacaciones no son completas sin playa, a poco menos de hora y media de Hermosillo encontrarás el sitio ideal para tomar el sol, disfrutar de la vista y tomarte una cerveza bien fría. En la Bahía Kino podrás recuperar fuerzas y sentirte que encontraste tu lugar preferido en todo el mundo, así que ven y descubre esta hermosa playa.

Tohono O’Odham

Dicen que en el desierto se ven espejismos, alucinaciones y oasis. Por suerte, no vas a tener que sufrir de deshidratación para ver la exuberante y magnífica vida de la Reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar. Su majestuosidad se puede ver desde el espacio y es el lugar del nacimiento del pueblo indígena de los Tohono O’Odham o pueblo de las dunas de arena, como se les conoce.

Declarada Patrimonio de la Humanidad y Maravilla Natural de México por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, esta reserva abarca varios municipios de Sonora, incluyendo Puerto Peñasco, Plutarco Elías Calles y San Luis Río Colorado.

Los Tohono O’Odham moran en la Sierra Pinacate, un sistema volcánico de montañas, conos y cráteres al norte del Puerto Peñasco y rodeado por el Gran Desierto de Altar. Su historia se remonta a antes de la conquista española.

Lo más particular de este pueblo indígena es que habita la Sierra Pinacate tanto por el lado estadounidense como el mexicano, y aún así, dada la separación geográfica, preservan el mismo idioma y dios. Es un sitio sagrado para este pueblo ya que es el lugar que su dios llama hogar, por lo tanto, es el escenario de importantes ceremonias.

Durante tu visita, vas a poder recorrer el Cráter Elegante, el más grande de todos y el Campamento El Tecolote, donde desde la cima del cono Mayo tendrás una vista despampanante de los flujos de lava y una panorámica de la reserva inolvidable.

Durante tu visita, quedarás maravillado por todos los colores inesperados en este especial desierto. Rojos, azules, anaranjados, amarillos, y de vez en cuando, una flor rosada o un cactus complementan el paisaje de manera perfecta. Esto es especialmente cierto para el cráter más joven de la reserva, el Cráter Cerro Colorado.

Como un escena sacada de una película, caminarás por las dunas del Gran Desierto de Altar. Este mar de arena es el más grande de América y sus dunas son en forma de media luna y de estrella. Es una vista más que asombrosa. Te impresionará ver cómo algo tan simple como la arena puede ser tan delicada, suave y, al mismo tiempo, estar tan viva. No hay palabras para describir este mundo.

De hecho, la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos, la reconocida NASA, utilizó este paraíso desértico para entrenar a los astronautas de la misión a Marte del Apolo 14. Incluso en años recientes, se ha retomado conversaciones entre los dos gobiernos y NASA para volver a utilizar las dunas como sitio de entrenamiento. Esto se debe a que las dunas se asemejan a la geografía lunar, en especial a lo que los Tohono O’Odham se refieren como dunas que se mueven “con el aliento de sus antepasados”.

Déjate caer por las dunas, asómbrate con la vida desértica y conéctate con otro mundo durante tu visita al hogar de los Tohono O’Odham. Para este pueblo, el Pinacate es el principio de la vida, el principio de todas las cosas. Sentirás esta energía fluir cada vez que se agite el desierto, sople el viento y el sol te pegue directamente.

Para este plan, te recomendamos llevar ropa y zapatos cómodos, gafas de sol y gorra, y si es posible una pañoleta para mayor protección. Tampoco sobraría que llevarás una botella de agua y protector solar.

Explore el hermoso Cañón de Nacapule, donde no solo puede caminar, sino también escalar las montañas

San Carlos, Guaymas

Deja que la playa, brisa, sol y magia hechizante de lo que National Geographic catalogó como una de las mejores 10 vistas oceánicas del mundo te relaje y llene todos tus sentidos. Ven y practica deportes acuáticos, pesca o turismo ecológico. Hay varias playas las cuales debes aprovechar. Encontrarás arenas que parecen y se sienten como copitos en la Playa de los Algodones y podrás disfrutar de un escape privado a la Playa Piedras Pintas.

Además, entre los meses de noviembre y marzo, podrás ser testigo de uno de los fenómenos de la naturaleza más increíbles, la llegada de ballenas, incluyendo orcas, ballena gris y sardineras, entre otras, y de los delfines a las costas de San Carlos buscando alimento. El santuario de lobos marinos les encantará a tus hijos en la Isla San Pedro Nolasco.

El humedal Estero el Soldado es una gran oportunidad para realizar senderismo y el avistamiento de aves migratorias, pero también puedes recorrerlo en bicicleta de montaña o kayak. Vale la pena mencionar que la laguna posee una profundidad de menos de un metro, así que sería realmente la aventura natural más tranquila e inolvidable de tu vida.

El Cañón de Nacapule es un verdadero oasis en medio del desierto. El cañón lleva el nombre de uno de los muchos árboles que lo componen, el Nacapule. Es un ecosistema semi-tropical que hace parte de la Sierra El Aguaje. La naturaleza te acompañará durante la caminata que te llevará a explorar este bello cañón. Aquí puedes hacer senderismo, escalar montañas o simplemente capturar en fotos una riqueza natural excepcional, así que prepárate para conectarte con la naturaleza de forma única.

Alamos

Este pueblo mágico te ofrece el más sorprendente festival de música en enero. El Festival Alfonso Ortiz Tirado (FAOL) se enfoca en recuperar la esencia del canto operístico. La Ciudad de los Portales, como también se le conoce, combina el toque colonial e indígena. Te va a encantar caminar sus tranquilas y bonitas calles mientras conoces el Templo de la Purísima Concepción y la Casa de María Félix.

Bacanora

Tómate una bacanora. La bebida predilecta de los sonorenses. Este licor destilado de agave pacífica lleva el nombre del municipio en el que se originó. Vale la pena mencionar que estuvo prohibido hasta el año de 1992 y en la actualidad su producción sólo está permitida en 33 municipios del Estado de Sonora. En el municipio de Bacanora puedes visitar haciendas productoras, así que no dejes de probar este trago singular durante tu visita.

Los desiertos son vestigios arqueológicos de tiempos pasados, y el desierto de Sonora no decepciona. De hecho, es tan particular que es una maravilla natural, en todo el sentido de la palabra. No te quedes sin explorar esta región fantástica e irreal.

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